El Crowdfunding nació como una alternativa a las entidades financieras tradicionales, que en pleno crack económico decidieron cerrarse a la concesión de crédito poniendo en serios problemas a múltiples empresas y freelances, viéndose en algunos casos, obligados a cesar su actividad.
Es entonces cuando surge la nueva figura de la financiación colectiva que hoy en día se puede considerar una cultura y por supuesto un nuevo sector financiero cada vez más poderoso.

El Crowdfunding ha alcanzado todos los sectores, el deportivo, cultural, científico, tecnológico y ahora también el inmobiliario

¿Qué es el Crowdfunding inmobiliario?

El Crowdfunding Inmobiliario ofrece la posibilidad de invertir en ladrillo por parte de cualquier persona a través de aportaciones mínimas (desde 100€ en el caso de Housers, plataforma de crowdfunding inmobiliario en España), algo hasta hace poco reservado para unos pocos inversores profesionales.

Bajos comerciales, complejos urbanísticos, viviendas unifamiliares, hoteles, y hasta edificios enteros están siendo financiados a través del Crowdfunding inmobiliario.

EEUU en cabeza…

Si tenemos que fijarnos en algún país de referencia en este tipo de inversiones sin duda debemos trasladar la vista hasta el otro lado del Oceano, concretamente en EEUU, donde no existen apenas limitaciones en los tipos de estructuras susceptibles de financiación. También Reino Unido encabeza la lista de países europeos donde el crowdfunding inmobiliario está teniendo un gran éxito.

Rodrigo Niño el precursor del Crowdfunding Inmobiliario…

Rodrigo Niño, empresario de origen colombiano, se ha convertido en un referente a nivel mundial en lo que al crowdfunding inmobiliario se refiere ya que ha conseguido financiar entre otras propiedades, el rascacielos más alto de Bogotá. A esto se le suma un edificio de 23 plantas en Manhattan dividido en apartamentos y todo ello a través de aportaciones realizadas por particulares.
La diferencia con respecto a Housers está en los importes mínimos aceptados, que ascienden a 200.000$ en el caso del rascacielos y a 250.000$ para la inversión en Manhattan, algo muy alejado de los 100€ que exige la plataforma española, sin embargo, es coherente pensar que dichas cantidades van en sintonía con la envergadura de los proyectos.

El caso de España

A nivel nacional, a pesar de la revolución que están suponiendo las nuevas tecnologías, seguimos siendo tradicionales y aunque a la mayor parte de los promotores le gustaría contar con otras alternativas a la clásica financiación bancaria, la realidad es que aún a día de hoy contemplan esta nueva tendencia desde lejos. El propio presidente de la patronal nacional de promotores, ha afirmado que el crowdfunding es una buena opción para completar la financiación bancaria de un bien inmueble en un 30% o 40%.

Una ley muy restrictiva…

Tras mucha polémica y desencuentros entre el Gobierno y los interesados del sector, se creó en abril del 2015, la ley 5/2015 de financiación empresarial que regula la actividad de este tipo de plataformas digitales en nuestro país.

Limitación a la inversión…

La ley hace distinción entre los inversores acreditados y los no acreditados según su nivel de solvencia, no teniendo ningún tipo de limitación a la inversión los primeros y una estricta regulación los segundos. La contrariedad es que la mayor parte de los que quieren invertir son particulares y están clasificados como no cualificados, por tanto sus aportaciones se limitan a 3.000€ por proyecto hasta un máximo de 10.000€ al año por plataforma.

Esto en lo que respecta a la normativa que afecta a inversores. En el caso de los proyectos susceptibles de este tipo de financiación, se limita a 2 millones de euros la cantidad aportada por inversores no acreditados y hasta 5 millones en el caso de ser afrontada por inversores acreditados.

Polémica e intereses…

Todas estas restricciones han alejado la posibilidad de que capital procedente del extranjero se fije en nuestro país para invertir, ¿Por qué venir aquí cuando pueden depositar sus recursos en el resto de Europa sin soportar tantas limitaciones?
Por otra parte, las críticas afirman que esta ley no tiene ningún sentido teniendo en cuenta que otro tipo de productos de inversión no sufren esta excesiva regulación como es el caso de la Bolsa. ¿Acaso alguien puede controlar lo que un particular invierte en Bolsa o cuántas propiedades puede adquirir a través de una clásica entidad bancaria?

Hay quien tiene muy claro que el gran poder del sector financiero tradicional, está detrás de la imposición de esta ley, al considerar el crowdfunding inmobiliario como un principal competidor…

¿Cómo funciona el Crowdfunding Inmobiliario?

Las Plataformas de Crowdfunding inmobiliario operan de la siguiente manera:

1- Cuentan con asesores expertos en el sector que seleccionan minuciosamente los activos inmobiliarios (por lo general viviendas o locales comerciales) que se van a exponer en la plataforma con el objetivo de ser financiados por los inversores.

2- Se constituye una Sociedad Limitada compuesta por los inversores interesados en un mismo inmueble

3- Se realizan las reformas y reparaciones necesarias en cada uno de los bienes inmuebles para que puedan ser puestos en alquiler. Una vez hecho esto, cada inversor participante recibirá en forma de dividendos su parte proporcional de la inversión.

4-En el momento en que su valor de mercado sea óptimo se pondrán a la venta, recibiendo cada inversor, la parte de plusvalía correspondiente en cada caso.

A pesar de que en España resulta bastante utópico pensar que un gran proyecto inmobiliario pueda llegar a financiarse en su totalidad por esta financiación colectiva, el Crowdfunding ha llegado para quedarse y cada vez más nacen en nuestro país Plataformas a través de las cuáles invertir en “ladrillo”

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Diana Pardo
Redactora en BCN Capital Group
Licenciada en Administración y Dirección de Empresas. Experta en comunicación digital para empresa y startups.
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